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"EL PUEBLO DE LOS GOMEROS"

por Mary_jane @ 2005-12-15 - 12:56:55

En la ribera del río cercano al pueblo se juntaban todas las tardes a conversar Gonzalo , Antonio y María. Desde allí podían observar sus casas y la de sus vecinos, les gustaba burlarse de Don Pancho “ el lechero” ya que siempre le compraban leche pero nunca le pagaban. Ellos eran el alma de aquel pequeño poblado, siempre iban riendo de aquí para allá alegrando a todos los que estuvieran en su camino.
Gonzalo tenia 15 años, era un chico flacucho , de tez blanca y muy inteligente, Antonio era fornido, moreno y con gran habilidad para los números aunque tambien muy tímido, tenia 14 años al igual que María una niña muy hermosa y trabajadora. Desde muy niños habían creado una amistad a toda prueba, nunca se les veía enojados o peleando, decían que todo lo arreglaban conversando.
Se destacaban por ayudar en sus casas en todo lo que les pidieran, se les podía ver sembrando la tierra, cortando leña, o alimentando a los animales.
Esto era lo que mas les agradaba, amaban a los animales, sobre todo a “Porotín” un cerdito que estaba a punto de morir y que gracias a sus cuidados ahora era el mas fuerte de todos.
Agradecían haber nacido en el campo, cuando iban a vender las cosechas a la ciudad, ansiaban volver pronto, respirar el aire y beber el agua que sólo ahí podían encontrar.
Un día de mayo en su típico encuentro en el río, María les comunicó que tendría que dejar el pueblo debido a que su abuela estaba enferma y ella iría a cuidarla. Antonio y Gonzalo prometieron que todo el tiempo que ella estuviera fuera del pueblo la recordarían y que cuando regresara todo sería como siempre.
Así, partió María a cuidar a su abuela que vivía en la ciudad un día sábado del mes de Mayo, el día anterior le hicieron una gran fiesta, los muchachos le regalaron una pequeña plantita, y le dijeron que al volver esta tendría que estar hermosa para demostrar que no los habia olvidado.

Los jóvenes trabajaban arduamente para que así cuando María volviera , encontrara todo igual o mejor. Por su parte María sabía que estaba haciendo un bien ayudando a su abuelita, pero todo lo que ella adoraba estaba en su pueblo, todo era diferente en la ciudad, la forma de vida, los olores, los sabores , hasta las personas, ella no encajaba en ese lugar.
Por las noches se imaginaba en el río, ordeñando sus cabras, jugando junto a sus amigos. Se preguntaba cuando estaría con ellos otra vez.

Gonzalo y Antonio cada vez que podían le enviaban cartas contándoles con detalles las ultimas novedades del pueblo, que Porotín era papá de 10 cerditos, que la vaca ya no daba tanta leche, también le contaban cuantas papas habían obtenido en la última siembra , que ya no estafaban a Don Pancho, pero lo que más recalcaban era que la extrañaban y querían mucho.

Después de seis meses, recibieron una carta de María, donde les anunciaba que su abuela estaba mejor y que volvía al campo. Desde ese momento empezaron los preparativos del recibimiento, ella llegaría un domingo por la tarde. Aquel día todo el pueblo estaba esperando la llegada de María en la casa de Antonio, cuando empezó a anochecer y ella no llegaba Gonzalo presintió que algo andaba mal, le dijo a Antonio que salieran a dar una vuelta a la estación para saber a que hora llegaba el bus proveniente de la ciudad, cuando llegaron al lugar se enteraron que ese bus se había volcado y que los pasajeros se lo habían llevado al hospital del pueblo vecino y que estaban muy graves.
Esa fue una noche angustiosa, no tenían como movilizarse porque era muy tarde, y la espera de noticias se les hacia larguísima.
Al día siguiente, camino al hospital se toparon con una carroza fúnebre, le preguntaron al chofer de quien se trataba y él les contesto que era una niña llamada María que habia muerto debido a un accidente la noche pasada, los jóvenes no podían creerlo, su amiga de infancia con la que compartieron todos los momentos mas importantes de sus vidas ya no estaría nunca más junto a ellos.
Al velorio asistieron todas las personas del pueblo, al pasar junto al ataúd y ver que la plantita que un día se llevara en recuerdo de sus amigos ahora era un bello gomero que adornaba la pieza en donde era velada , las lagrimas afloraban y caían por sus mejillas como riachuelos.

En el funeral los jóvenes se despidieron de María diciéndole que sus amistad se mantendría intacta porque estaban seguros que mientras estuvieran en el campo su espíritu estaría junto a ellos, además le prometieron que para que nadie nunca olvidaran que un día existió por esos lugares una gran niña llamada María, harían un vivero que llevaría su nombre, en el cual sólo se plantarían gomeros , desde ese día y para siempre aquel pueblo fue conocido como “ El pueblo de los gomeros”.